Elon Musk es obligado a dejar la presidencia de Tesla, aunque seguirá como CEO

Es el bombazo del momento, y abarca el plano empresarial, tecnológico e incluso popular; tanto por lo reconocido que es su protagonista, como por las incertidumbres que despiertan ahora el futuro de una compañía que, a pesar de sus problemas para traernos el futuro que nos promete, ha conseguido convertirse en un revulsivo del mercado.

Y no es que no se viniera venir, sobre todo teniendo en cuenta la trayectoria de los últimos meses, pero no por ello la noticia de que Elon Musk deja de ser el presidente de Tesla es menos importante.

El “descenso a la locura” de Musk

Como digo, para cualquiera que siga las apariciones de Elon Musk, algo difícil de no hacer si te gusta la tecnología, por la expectación que generan sus ideas unido a haberse convertido en una figura popular, que Musk llevaba un tiempo en la cuerda floja era algo que no se podía negar. Algo que cada vez se notaba más, sobre todo a través de sus mensajes en Twitter; hasta el punto de que muchos pensaban que sería una buena idea que se apartara de la red social (1) (2).

Musk ya había pasado por momentos complicados, como cuando Tesla era incapaz de alcanzar el número de coches fabricados que se había prometido. Problemas que despertaron dudas en inversores y crearon rumores sobre la continuidad al frente de Musk, que llegó a ponerse personalmente al frente de la producción.

Sin embargo han sido cuatro momentos claves, dos de ellos relacionados con Twitter, los que han desembocado en esta situación.

Las preguntas “tontas” y “aburridas” de los analistas. Y las fake news

En Mayo de este año, y cuestionado por analistas sobre las pérdidas financieras de Tesla Musk habría terminado por decir que las preguntas tontas y aburridas no le interesaban antes de dar paso a preguntas que le efectuaban desde YouTube.

Posteriormente Musk reconocería que fue un error evitar las preguntas, disculpándose.

Además Musk también se enzarzaba con la prensa cada vez más crítica sugiriendo crear una web que recogiera la calificación de la credibilidad de cualquier artículo.

El desastre de Tailandia

En Julio de 2018, algo que en principio parecía una buena idea como en otras ocasiones (Puerto Rico o Australia que mencionaré más adelante); que Musk se presentara con sus ideas, y su compañía, para ofrecer ayuda, en este caso en el rescate de un equipo infantil de fútbol que se había quedado atrapado en una cueva inundada en Tailandia, terminó rematadamente mal.

Su minisubmarino construido en tiempo récord a partir de piezas de sus cohetes fue descartado por resultar poco práctico, Musk terminaría siendo acusado de oportunista.

Uno de los rescatistas llegaría a asegurar que todo fue un truco publicitario, a lo que Musk respondería acusándole públicamente en Twitter de pedófilo.

El rescatista estudiaria demandar a Musk. Las acciones de Tesla caerían. Musk, tras petición de los inversores, parecería entrar en razón disculpándose, para poco después volver a repetir su acusación llamando al rescatista “violador de niños”.

Todo un culebrón a golpe de mensajes en Twitter y correos electrónicos que ha terminado con la demanda del rescatista contra Musk.

Aviones eléctricos y como volar en antena

Dejo para después la polémica más grave y que ha llevado a Musk fuera de la presidencia para hablar antes de lo que puede ser la polémica maś tonta de las últimas que han rodeado a Musk.

A comienzos de Septiembre la imagen de Musk fumando hierba mientras le entrevistaban para un podcast daría la vuelta al mundo.

Elon Musk en el podcast de Joe Rogan

Musk aseguraría incluso tener un diseño para un avión eléctrico, pero la noticia quedaría tapada por el humo y mucha hipocresía de los que automáticamente pusieron el grito en el cielo. Y si a esto le sumamos dimisión de directivos y caída de las acciones el escándalo se multiplica, aunque los hechos no tengan que ver.

El amago de privatizar Tesla y la demanda final

He dejado para la última de las cuatro polémicas la más importante. La que comenzaba sorprendiendo el 7 de Agosto a los inversores de Tesla al asegurar Musk en Twitter que estaba pensando en privatizar Tesla sacándola de la bolsa.

Poco después Musk aseguraba que solo se trataba de una idea para que el precio de las acciones no desconcentrara desviándoles de su objetivo, aunque había asegurado que los fondos estaban asegurados, lo que disparó los rumores de contar ya con un fondo de inversión privado que diera su apoyo.

Tras el revuelo ocasionado Musk aseguraría que Tesla seguiría operando en bolsa pero el daño ya estaría hecho.

El Departamento de Justicia de EE.UU. comenzaría una investigación por posible fraude contra Tesla. Y la Comisión del Mercado de Valores primero pediría explicaciones por esos mensajes en Twitter para posteriormente presentar una demanda contra Musk y la compañía mientras las acciones se desplomaban.

Musk había tenido sobre la mesa un acuerdo menos duro por parte de la SEC antes de presentar formalmente la demanda, pero lo rechazó en el último momento.


A partir de ahí, de nuevo, los rumores. Primero de una inminente salida de la presidencia de Musk como parte de un acuerdo con la SEC (Comisión del Mercado de Valores). Y más tarde que Musk habría rechazado en el último momento el acuerdo para no manchar su reputación mientras se defendía asegurando que los cargos eran una acción injustificada.

La realidad es que Musk ha tenido que alcanzar un acuerdo con la SEC, y que los informes indican que rechazó un primer acuerdo más benigno que consistía en retirarse de la presidencia durante dos años y pagar una multa de 10 millones de dólares, pero al final ha tenido que terminar aceptando un acuerdo más duro que incluye dejar la presidencia durante tres años, una multa de 20 millones de dólares para él, y otra idéntica para la compañía.

Musk deberá dejar la presidencia en un plazo máximo de 45 días, aunque podrá mantenerse como CEO y un puesto en la junta. Así mismo Tesla nombrará dos directores independientes para la junta. Además tendrá que establecer medidas de supervisión y control sobre las comunicaciones de Musk, incluyendo su uso de Twitter.

Elon Musk, o el moderno da Vinci

No sabemos hasta que punto es una pérdida real de poder para Musk que desplacen unos metros su silla, ni tampoco si ese movimiento afectará al futuro de Tesla para bien o para mal. Y sobre todo si Musk sacará alguna lección sobre le uso de Twitter.

Lo que sí tenemos claro es que Elon Musk ha llegado a convertirse en el imaginario popular en una especie de Tony Stark de la vida real. O un da Vinci moderno, aportando su ingenio como visionario, pero saltando de proyecto en proyecto, o de idea en idea, aunque detrás de sí más de una pareciera quedar incompleta porque en su cabeza ya se estaba fraguando la siguiente ocurrencia y le aburría la anterior.

El inventor capaz de revolucionar el mundo (o de proponérselo), aunque después muchos de los proyectos se fueran postergando, o tuvieran dificultades (de las que nadie quería hablar al inicio) propias de intentar acercar el futuro a la vuelta de la esquina más rápido de lo que nadie se atrevía a prometer.

Cualquier aparición de Musk es un acontecimiento, y sus palabras son analizadas a la espera de una nueva idea aparentemente imposible pero que, saliendo de su boca, parezca mucho más cerca de convertirse en realidad.

Así pues, sin querer entrar en profundidad, y a pesar de que podríamos mencionar algo tan nimio como ser el cofundador de PayPal, podríamos decir que el salto de Musk a ser conocido por el público general, más allá del aficcionado a la tecnología, llegaría con la empresa Tesla, y sus vehículos eléctricos (desde coches a camiones que avanzan también en el desarrollo de la conducción autónoma).

Pero no se quedaría ahí y uno de sus vehículos terminaría, en una jugada de marketing magistral, flotando por el espacio tras el lanzamiento de una de las naves de la empresa SpaceX (del que nos hicimos eco) con las que pretende revolucionar el transporte espacial. Es más, los lanzamientos espaciales, incluídos los fallos, volvieron, gracias a su empresa, a convertirse en todo un acontecimiento. Algo que no pasaba a nivel del público de la calle desde el terrible accidente del Challenger. Y contribuyendo a que el interés por la carrera espacial, ahora con participación privada y el objetivo de llegar a Marte, recobrara fuerza. Aparte de anunciar el primer vuelo turístico a la Luna.

Además Musk obtendría también el visto bueno a Starlink, su red de satélites de banda ancha, que debería estar operativa en 2024.

Conocidas son también sus baterías Powerwall para el hogar, y techos solares, comercializados también bajo la marca Tesla, con los que una casa podría volverse autosuficiente y no depender de las compañías electricas.

Cofundador de Solarcity, que en realidad es una subsidiaria de Tesla enfocada principalmente en el uso de la energía solar, Musk también se haría conocido, más allá de su papel como inventor, o empresario, por su colaboración para restablecer la energía eléctrica en Puerto Rico, que había quedado devastado tras el paso de huracán María. O la instalación del sistema de baterías de Tesla más grande del mundo para resolver los problemas de abastecimiento de electricidad en el Sur de Australia. Proyecto finalizado además rebajando el tiempo prometido.

Además cambiando de tercio, Musk también es cofundador de Hyperloop cuyo objetivo sería una vez más liderar una revolución, pero en este caso en el mundo del transporte, con tubos sellados al vacío y vehículos con forma de cápsulas presurizadas, prometiendo acercar a 29 minutos Nueva York y Whasington.

Tampoco quedaría sin tocar la inteligencia artificial siendo confundador de OpenAI, una compañía que pretende el desarrollo de una Inteligencia Arficial “amigable”, o lo que es lo mismo, que no implique el peligro de una pérdida de control por parte humana. Y presentando Neuralink, un proyecto para combinar el cerebro humano con la inteligencia artificial.

Y para terminar, de sus momentos de aburrimiento y hastío en atascos, surgiría The Boring Company. Una compañía inicialmente pensada para construir sistemas de túneles bajo tierra para evitar los atascos (aunque muchos precisan que más bien los enterraría), pero que con el tiempo ha ido modificando sus objetivos, o ampliándolos, hablando de transporte subterráneo de alta velocidad, accesos al sistema de túneles desde el propio garage de cada casa, o darle prioridad a peatones y ciclistas.

Sin embargo la misma compañía también le ha servido para vender algo a medio camino entre un soplete y un lanzallamas o presentar ladrillos tipo Lego de tamaño real para construir estructuras.

Habrá que seguir atento a si Musk es capaz de controlarse en Twitter, y cuanto le dura, pero lo que veo realmente difícil es que un personaje como él desaparezca mucho tiempo de la luz pública.

Aunque quién sabe. Quizás dedique este tiempo para avanzar en el proyecto de su empresa de caramelos. Y sí, lo digo completamente en serio.

Seth

Seth

Gatoflauta protestón incorregible, friki en mi tiempo libre, friki en mi tiempo ocupado, y a una cámara pegado. Android, privacidad, obsesiones tecnológicas y políticas, y escritura por desahogo. "Normal" sólo a veces.
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