El gran Stephen Hawking nos ha dejado

Stephen Hawking en un vuelo de ingravidez

La madrugada de ayer día 14 una noticia llenaba las portadas de casi cualquier medio de información a nivel mundial, la muerte de un científico a sus 76 años. Algo que muchas veces no tiene casi repercusión más allá de círculos académicos, publicaciones especializadas, y como mucho alguna referencia menor en medios de información generalistas.

Sin embargo quien ayer moría, no era “solo” un científico, un físico teórico, un astrofísico, un cosmólogo, sino alguien que había acercado al resto del mundo palabras de esas ramas, que normalmente parecen casi vedadas, a través de un enorme trabajo como divulgador. Trabajo que junto a un carisma que parecía casi imposible provenir de su cuerpo menudo, le llevaron a convertirse en una referencia de la cultura a nivel mundial, hasta el punto de olvidar a veces que se trataba de una de las mentes más importantes de la historia de la ciencia de la humanidad.

Ayer se apagaba la mente del gran Stephen Hawking

Las singularidades de Stephen Hawking. Su contribución científica

Stephen Hawking

No intentaré entrar en los detalles más profundos de las teorías en las que trabajó Stephen Hawking por una simple cuestión de respeto por mi parte. Respeto ante algo que se encuentra a años luz de mi capacidad para abarcarlo, y que seguramente explicaría mal. Sin embargo, una de las cosas que hicieron famoso a Hawking, fue que acercó conceptos generales de la ciencia al gran público, y hoy en día, términos como Big Bang, o agujeros negros, van asociados a su nombre en el saber general.

Empecemos hablando de su trabajo junto a Roger Penrose en los años 60, el cual daría sus frutos con los Teoremas de Singularidades de Penrose-Hawking. Teoremas que a su vez parten de la Teoría de la Relatividad General de Albert Einstein con la que podemos decir que se “desbancó”” la teoría gravitatoria de Isaac Newton (ahí es nada).

  • La expansión del universo a partir de un Big Bang:
    Y si hablamos de empezar, nada mejor que hacerlo por el principio de todo, el Big Bang.
    Hawking no es el autor de la teoría pero, a partir de las mediciones que indican que nuestro universo se encuentra en expansión, contribuyó con su trabajo a entender que extrapolando los datos y, digamos, retrocediendo en el tiempo, el origen del universo tuvo que producirse a partir de un gran bang, una explosión de una concentración de materia inconcebible en un punto minúsculo.
    Esa singularidad sería el inicio de todo lo que conocemos. Y aplicando las mediciones de tiempo, espacio y posición de las galaxias, temperatura (cuanto más se comprime una masa más aumenta la temperatura, etc) hemos podido calcular en unos 13.800 millones de años la edad del universo (la tierra se formó hace 4.600 millones de años).
    Antes de eso la teoría más aceptada es que nos encontrábamos en un universo estacionario pero con los años se han ido encontrando pruebas de esa explosión primigenia, e incluso las ondas gravitatorias, detectadas y confirmadas con la investigación que ha ganado el Premio Nobel de Física de 2017, también aparecen como radiación gravitatoria remanente, una especie de onda expansiva, de ese comienzo explosivo.

En el siguiente vídeo se ha plasmado en un timelapse la historia del universo desde el Big Bang a un ritmo de 22 millones de años cada segundo, y resulta simplemente hipnótico:

  • Los agujeros negros y la singularidad gravitacional:
    Pasemos del inicio del universo a los agujeros negros, unos “objetos” cuya comprensión debe mucho a Hawking. Con los trabajos de Penrose-Hawking ya hemos visto que se descubrió que la Teoría de la Relatividad de Einstein permitía la existencia de singularidades.
    Y de la misma forma que el Big Bang surge a partir de la explosión de materia ultra comprimida, los agujeros negros son precisamente matería comprimida en un espacio infinitesimal. Tanto que todo el mundo asume que la gravedad (que aumenta con la masa) es tan grande que no dejan escapar ni la luz. Algo que sirve para generar emocionantes escenas en películas más o menos verosímiles aunque no es exacto, como demostraría el propio Hawking.
    En un punto donde la gravedad es tan extrema se produce una singularidad gravitacional donde las leyes del espacio y tiempo no actúan como lo hacen normalmente; y a algunos les sonará que un agujero negro puede “curvar” el espacio, con ese ejemplo que ilustra el espacio como una tela estirada y el agujero negro como una bola muy pesada que al descansar sobre la tela la “curva” y hace que todo caiga hacia ella.

Siguiendo con los agujeros negros Hawking rompería el mito de que nada escapa de ellos.

  • Radiación de Hawking:
    Un agujero negro no deja escapar absolutamente nada ni la luz, ¿verdad? Pues sí pero no. Stephen Hawking postuló que en el Horizonte de Sucesos de un agujero negro se puede dar un hecho singular que provoque la emisión de radiación.
    Una gravedad extrema puede dar lugar, a partir del vacío, a la aparición de un par partícula-antipartícula y para ello hace falta coger “prestada” energía. El tiempo de vida del par es ínfimo, tanto que no se consideran partículas reales, y al unirse el par se destruye y la energía que se había cogido para su creación se devuelve recuperando el equilibrio. Sin embargo, en el límite del horizonte de sucesos, puede darse el caso de que una de las dos partículas sea engullida y la otra otra no. ¿Quién compensa entonces esa energía que no se devuelve? El agujero negro, emitiéndola en forma de Radiación de Hawking.
    Una consecuencia de que el agujero negro emita energía es que lo hace perdiendo parte de su masa, por lo que se concluye que finalmente terminan desapareciendo en una explosión. Sin embargo es algo que sucede en escalas de tiempo similares a las de la edad del universo, así que para nosotros es imposible por ahora cuantificarlo y no tenemos pruebas de la desaparición de alguno de ellos.

  • Gravedad cuántica y estructura del universo:
    Hawking, junto a James Hartle, propondría un modelo de universo sin fronteras de espacio-tiempo, así como la Función de Onda del Universo, también conocida como Estado de Hartle-Hawking, lo que permitiría conjugar esa falta de “punto de inicio” con no caer en la teoría del Universo Estacionario.
    Básicamente vendría a decir que no tiene sentido hablar del comienzo del universo, y buscar fronteras, o límites iniciales en función del espacio-tiempo, ya que antes del Big Bang el tiempo en sí mismo no existía.
    El Estado de Hartle-Hawking, la Radiación de Hawking, y muchos de sus trabajos formarían parte de las primeras explicaciones para formar una teoría unificada de la Gravedad Cuántica.

A lo largo de su vida Hawking mantendría su trabajo en constante revisión y evolución, proponiendo nuevos modelos que corregirían sus propias teorías, incluyendo las que definían los agujeros negros.

Más allá de la ciencia

Agujero negro supermasivo

Al comienzo decíamos que Hawking no ha sido conocido “solo” como uno de los más brillantes físicos teóricos, sino que su personalidad le ha hecho ser conocido mucho más allá, incluso cuando siguiera tratándose de ciencia.

Evidentemente para muchos, Hawking, nacido en 1942, será recordado como ese científico en una silla de ruedas motorizada que hablaba mediante un sistema que reproducía una voz robótica. Y es que en 1962, al poco de terminar su título de grado en Oxford, y trasladarse a Cambridge para obtener su doctorado en física, Hawking empezó a desarrollar los síntomas de la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) que le terminaría postrando en esa silla e impidiéndole poder realizar casi ningún movimiento muscular.

La recaudación de fondos para el estudio de la ELA, por si alguno no lo recordáis, fue lo que viralizó en 2014 el Ice Bucket Challenge. Y los fondos conseguidos no sólo se han destinado a todos los gastos que conlleva para los enfermos una enfermedad así, sino que gracias a las investigaciones financiadas, en 2016 descubrían un gen, el NEK1, que podría estar detrás de un porcentaje de casos de la ELA.

Pero más allá de una enfermedad contra la que nunca se rindió, aunque le dieron poco tiempo de vida (menos de dos años que convirtió en más de 50 desde el diagnóstico), Hawking también ha conseguido hacerse conocido por aportar un toque distinto a la ciencia, y no callarse tampoco ante ciertas cuestiones.

Stephen Hawking en la fiesta para viajeros del tiempo

Antes hemos mencionado la apuesta que Hawking reconocía como perdida frente al físico teórico John Preskill, pero también es conocida la fiesta que organizó para refrendar que los viajes en el tiempo no son posibles. Las invitaciones para la fiesta de bienvenida para los viajeros del tiempo en 1992 fueron enviadas después de que la fiesta terminara. Y, como explicó el propio Hawking, la fiesta terminó después de que tras un buen rato esperando nadie acudiera.

También perdió una apuesta contra Kip Thorne teniendo que regalarle, 16 años después de haberla hecho (1975-1991), una suscripción a Penthouse al encontrarse un agujero negro, como había predicho Thorne, en la fuente de rayos X Cygnus X-1. Y entre otras apuestas, incluyendo regalar camisetas como perdedor, Hawking también perdería 100 $ cuando en 2012 los científicos del CERN descubrieron el Bosón de Higgs.

Icono de la cultura pop

Stephen Hawking en una de sus apariciones en The Simpson

La cultura popular descubriría a Hawking en 1988 con la publicación del libro Breve historia del tiempo: Del Big Bang a los agujeros negros. Libro que, entre sus obras científicas, le daría a conocer como divulgador, y que sería seguido por otros como “Agujeros negros y pequeños universos y otros ensayos” (1993), “El universo en una cáscara de nuez” (2001), “Brevísima historia del tiempo” (2005), o “La teoría del todo: el origen y el destino del universo” (2007), entre otros. Y eso sin olvidar cuando hace poco, la publicación de su tesis doctoral, provocó el colapso de la web de la universidad de Cambridge

Pero si hoy las noticias sobre el fallecimiento de Hawking recogen incluso las curiosas coincidencias de la fechas de nacimiento (el mísmo día del centenario del fallecimiento de Galileo Galilei), y de fallecimiento (cumpleaños de Einstein y Día de Pí), es porque su figura ha trascendido hasta convertirse en un icono.

Su sentido del humor le llevó a hacer apariciones en series como The Simpsons y Futurama, Star Trek, o The Big Bang Theory. Y a participar en entrevistas en programas de entretenimiento con Conan O’Brien o John Oliver. Del programa de Oliver quedaría para el recuerdo la siguiente conversación:

Oliver: You’ve stated that there could be an infinite number of parallel universes. Does that mean there’s a universe out there where I am smarter than you?.
Hawking: Yes. And also a universe where you’re funny.

O: Has establecido que puede haber un número infinito de universos paralelos. ¿Significa eso que hay un universo donde soy más inteligente que tú?.

H: Si. También que hay un universo donde eres gracioso.

Además, una de las películas sobre su vida, The Theory of Everything (la otra es Hawking donde le interpretaría Benedict Cumberbatch) llevaría a Eddie Redmayne a ganar el Oscar como mejor actor poniéndose en la piel del profesor.

Por eso no extraña que el mundo de la televisión y el cine también haya querido despedirse del profesor.

Mientras tanto Hawking continuaría, también en la pantalla, con su labor divulgadora, tanto con la serie documental Genius by Stephen Hawking donde a lo largo de los capítulos intentaría responder a grandes preguntas de la ciencia de forma accesible, como en entrevistas con otros divulgadores como Neil DeGrasse Tyson en StarTalk.

La relevancia de Hawking ha sido tal que sus opiniones y cálculos han dado para comentar desde temas como las fórmulas para que Inglaterra venciera en el mundial de fútbol de Brasil 2014, hasta otros más polémicos como la negación de la existencia de Dios.

Ha participado en el proyecto Breaktrough Starshot para enviar “nanonaves” en un viaje espacial hasta Alfa Centauri a la velocidad de la luz, con lo que el viaje en vez de los 18.000 años actuales se podría realizar en 20 años. Y también ha defendido la posibilidad de la existencia de universos múltiples. Incluso para bromear sobre ello y dar esperanzas a una fan de One Direction:

Se ha mostrado convencido de la existencia de vida extraterrestre, lo que ha llevado incluso al desarrollo de aplicaciones móviles para colaborar en su búsqueda, a pesar de habernos advertido de que un contacto con otra civilización podría no terminar bien para nosotros.

El medio ambiente ha sido un tema que también ha tratado, expresando su preocupación por el cambio climático y el rechazo a las medidas de Trump. Y ha sugerido que la supervivencia de la raza humana pasa por abandonar este planeta.

Respecto a la Inteligencia Artificial, cada día más real, Hawking nos ha advertido sobre el riesgo de una IA sin control, que evolucionaría de forma exponencial rediseñándose a sí misma mientras los humanos nos encontramos limitados por la evolución biológica. Temor que comparten figuras como Elon Musk, o Mark Zuckerberg.

La lucha y la superación por encima de todo

Para terminar. Sí, Hawking será siempre recordado como una de las mentes más brillantes que han existido, y también como alguien que ha acercado a la gente de a pie la ciencia. Pero si algo se recordará también será su lucha contra la adversidad. Desde la que mantuvo personalmente contra la ELA, rompiendo todos los pronósticos médicos, hasta su forma de transmitir que lo más importante es que jamás nos rindamos.

Y ese legado rivaliza con el resto de su obra.

Seth

Seth

Gatoflauta protestón incorregible, friki en mi tiempo libre, friki en mi tiempo ocupado, y a una cámara pegado. Android, privacidad, obsesiones tecnológicas y políticas, y escritura por desahogo. "Normal" sólo a veces.
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