Instalación y puesta en marcha de nuestra Raspberry Pi

logoraspiHace no mucho os hablamos sobre la Raspberry Pi, un “ordenador” que no porque tenga un precio ajustado tiene necesariamente que ser mediocre. Debido al gran potencial que tiene vamos a aprovechar para hacer algunos artículos sobre esta pequeña para mostraros un poco lo que se puede hacer (que no será todo ni mucho menos), o daros alguna ideas por si no tenéis muy claro cómo aprovecharla.

Es muy posible que alguno no os enseñe nada nuevo, o que os parezca poco útil, pero intentaremos que el contenido de cada artículo sea “progresivo”, al menos los primeros turoriales; no tanto en dificultad, sino en el orden en que deben hacerse las cosas. Y lo primero, como es de suponer, es instalar el SO. Para ello nos ayudaremos de una herramienta que nos proporcionan desde Raspberry, llamada NOOBS. Muy acertado el nombre, por cierto.

Preparación

Lo primero que necesitamos es una tarjeta MicroSD (suponemos que os habéis agenciado una Raspi3) de, al menos, 8GB (aunque recomiendo una de 16 o 32), y como mínimo que sea de clase 10. A continuación lo más cómodo para los menos expertos o manitas a la hora de formatear dispositivos, es usa la herramienta SDFormatter, que podemos descargar de la página oficial de SD Association. Gracias a ella podremos formatear nuestra tarjeta SD de una forma muy rápida y sencilla: bastará seleccionarla de la lista, elegimos “Quick Format”, le damos un nombre (NOOBS en este caso) y pulsamos “Format”. En pocos segundos tendremos nuestra tarjeta lista.

sdformatter

Lo siguiente es descargar NOOBS en cuestión, que encontramos también en la página oficial de Raspberry Pi y una vez descargado lo descomprimimos. Vemos que se crea una carpeta con un puñado de archivos y más carpetas. Lo que nos queda hacer ahora es copiar todos esos archivos directamente en nuestra SD.

*Ojo, copiar los archivos, no la carpeta entera como “ente único”.

copy_file_raspi

Una vez copiados, ya tenemos casi todo listo para empezar con la instalación; nos faltará una pantalla, teclado, ratón y un cable MicroUSB para alimentar la Raspi.

Instalación

Conectamos el teclado, ratón y pantalla (o tele si lo preferimos), y procedemos a enchufar la Raspi a la corriente. Notaréis que no tiene ningún botón de arranque, pues nada más conectarle el cable se pondrá en marcha.

Tras unos segundos tendremos una pantalla similar a la siguiente:

noobs

Aquí es tan sencillo como seleccionar Raspbian y pulsar Install para que empiece el proceso de instalación. No hagáis caso a los demás SO; aparecen sólo si estamos conectados a Internet, pero no nos interesan de momento, ya hablaremos de ellos en otra ocasión.

Tras algunos minutos (depende de la velocidad de nuestra tarjeta puede tardar desde 15 a 30 minutos) ya tendremos instalado el SO.

Primer arranque

Una vez tenemos ya nuestro sistema instalado, veremos que es un escritorio como el de cualquier PC, solo que con una distribución diferente. Si sois usuarios de Linux os resultará familiar.

raspbian-pixel

Las configuraciones básicas en este punto no son muchas, pero sí bastante necesarias. Para empezar, iremos al icono de arriba a la izquierda, que tiene forma de frambuesa, de ahí al menú “Preferences”, y de los menús que vemos seleccionamos “Mouse and Keyboard” para cambiar el idioma del teclado, ya que por defecto viene en inglés, y algunos caracteres especiales como la “/” o el “-” no están donde deberían estar. El resto de opciones las podéis revisar si queréis, pero no son necesarias.

Y ya solo nos queda conectarla a nuestra WiFi para tener todo lo que necesitamos para los siguientes tutoriales. Para ello bastará con pulsar sobre el icono de arriba a la derecha, a la izquierda del icono de volumen y conectarnos a nuestra red.

Este último punto es muy importante ya que para la siguiente entrada es recomendable tener la conexión WiFi establecida ya que nos da total libertad a la hora de trabajar con la Raspi, y no tenemos que tenerla conectada por cable, con el engorro que ello conlleva.

Y bueno, esta seria la configuración básica de nuestra Raspberry Pi, con la que ya podremos navegar por Internet, ver vídeos (es uno de sus puntos fuertes aunque no lo parezca), escuchar música, e incluso disponemos de una suite ofimática completa con la que poder editar documentos, hojas de cálculo, etc.

Así que nada, bienvenidos al mundo de Raspberry Pi.