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Raspberry Pi, un pequeño gran ordenador

raspi3Después de unas buenas vacaciones (para quien las haya tenido), es hora de volver a retomar un poco la actividad. En esta ocasión la excusa es que debido a un proyecto de la universidad, me ha tocado desempolvar mi pequeña “Raspberry Pi” (el modelo original), y he pensado que sería buena idea explicar qué es y mostraros algunos usos por si alguien tiene curiosidad, ya que es muy probable que alguno haya oído hablar de ella, pero no tenga muy claro lo que es.

Para empezar, una Raspberry Pi (Raspi a partir de ahora) es, a grandes trasgos, un mini ordenador totalmente funcional al que le podemos instalar diversos “sistemas operativos” basados generalmente en Linux (Unix), dependiendo del uso que le queramos dar. Para quien quiera saber datos un poco más técnicos, su principal diferencia con los ordenadores tradicionales es su arquitectura, ya que no dispone de disco duro ni ranuras de memoria RAM, por poner un ejemplo. Se trata de un sistema ARM (Advanced RISC Machine), un sistema “embebido” -todo en uno, más o menos- que cuenta con un set de instrucciones reducido (Reduced Instruction Set Computer – RISC). Con esto se consigue un muy bajo consumo sin perder excesivas prestaciones. Como ejemplo más ilustrativo, ARM es lo que el 99% de los móviles llevan hoy en día, así seguro que os hacéis más una idea.

Qué componentes/prestaciones tiene

Al ser un sistema “embebido”, todo lo que necesitamos se encuentra el la pequeña placa de la que se compone la Raspi. Su precio ronda los 40€ el modelo 3 B, el último que ha salido, y lo podéis encontrar en Amazon, o si sois de alguna gran ciudad puede que alguna tienda especializada también las venda.

Siguiendo con la Raspberry 3 model B, sus componentes y prestaciones son:

  • CPU ARMv8 1.2GHz quad-core a 64bits
  • 1GB de memoria RAM
  • 4 puertos USB
  • Salida de vídeo HDMI
  • Puerto Ethernet
  • WiFi 802.11n
  • Bluetooth 4.1 i Bluetooth Low Energy (BLE)
  • Salida compuesta de audio/video con salida mini-jack 3.5mm
  • 40 pines GPIO
  • Ranura microSD (que hace a su vez de “disco duro”)

Como podéis ver, nada mal para tratarse de una pequeña placa de apenas 10cmx5cm, y en la práctica se comporta perfectamente pudiendo usarla como ordenador básico. La toma de alimentación es microUSB, por lo que con cualquier cargador de móvil, incluso con una batería externa, puede funcionar.

Ahora, una de las ventajas que tiene mayor peso para muchos de los que acaban adquiriendo una Raspi, a parte de todas las posibilidades que ofrece, es su consumo. Un ordenador normal, con un uso normal, puede tener un consumo medio de unos 150W/180W como mínimo; el consumo de una Raspi es de entre 4W y 5W. Sacad cuentas.

Qué puedo hacer con una Raspi

Ahora que más o menos sabemos qué es, la pregunta que sigue es: ¿Qué puedo hacer con una Raspi? Esta pregunta me la hice yo en su momento, y seguro que mucha gente, antes de empezar a investigar un poco más hasta que decidí que era una inversión más que justificada.

Aprovecharemos para explicaros un poco lo que se puede hacer con este pequeño juguete, aunque no entraremos a profundizar todas sus posibilidades ya que podríamos hacer un artículo realmente largo de cada una de ellas, y eso lo dejamos para otra ocasión, así que pasemos a enumerar algunas de ellas:

Ordenador de “sobremesa”

raspbian

Lo primero y más sencillo es instalar un SO especialmente diseñado para la Raspi y usarla como un ordenador de toda la vida. Las distribuciones que podemos encontrar son basadas en Linux la gran mayoría de ellas, y las encontramos más o menos completas, más o menos ligeras, y más o menos bonitas; todo depende de lo que busquemos, aunque la más utilizada es la distribución Raspbian, basada en Debian Jessie, y de la cual hablaremos en un siguiente artículo donde explicaremos su instalación y configuración básica, pero decir que se trata de un Linux con todas sus funciones como suite ofimática, navegador, terminal, explorador de archivos, e incluso algún juego.

Lo único que necesitaréis será un teclado + ratón, (inalámbricos a poder ser, los hay todo en uno como este por 25€), y un cable HDMI para poder llevar con vosotros vuestro “ordenador” a cualquier parte. Siempre que tengáis a mano una tele/pantalla, claro. Aunque también lo podéis dejar en vuestra mesa, con una bonita carcasa.

Centro Multimedia

kodi

Otra de las utilidades más comunes para la Raspi es tenerla como centro multimedia, de la cual os haremos también un artículo. Hay distribuciones específicas para tal fin que carecen de escritorio, navegador, aplicaciones ofimáticas… Lo único que tienen es una pantalla por la cual navegamos entre nuestro contenido multimedia, como fotos o vídeos. Esto, aunque pueda parecer algo limitado, tiene muchísimas ventajas como conectar un USB o disco duro para reproducirlas desde allí, y no solo lo que tengamos en la SD (ya que su espacio es limitado).

Sí, seguro que muchos de vosotros pensáis que las teles de hoy en día ya ofrecen esta posibilidad, pero la idea de montar una Raspi como centro multimedia es aprovechar la conexión a Internet para sacarle el máximo provecho, como por ejemplo reproducir el contenido que tenemos en nuestro ordenador, poder obtener información de las películas desde IMDB, descargar las carátulas y, básicamente, hacer las funciones de “tele a la carta” pero también con nuestro contenido, todo ordenado de forma automática y que nos permita una navegación mucho más cómoda. Y lo mejor de todo, es totalmente portátil, y la puedes meter en la mochila para llevártela a casa de algún amigo (como hemos dicho, podemos reproducir el contenido que tengamos en nuestro ordenador, aunque esté en la otra punta de la casa, o incluso en la otra punta de la ciudad).

Gestor de descarga de Torrents

raspitorrent

¿Quien no ha tenido el ordenador en marcha durante horas y horas, incluso días o semanas, con el Torrent en marcha (o eMule en su tiempo)? Si sois de estos, y recordáis el pequeño dato de consumo que os he puesto al principio y que puede que muchos no le dierais importancia, os debería bastar para ver por qué uno de los usos que más se le da a una Raspi es la de convertirla en nuestro centro de descargas.

Pongamos que tenemos el ordenador en marcha unas 8 horas (que no son muchas) al día durante todo el año: 8h x 365días x 180W = 525.600W/año. El precio aproximado del kWh actualmente está en unos 0,10781€/kWh (sin diferenciar tarifas diaria/nocturna), por lo que tenemos un consumo medio de unos 57€/año. Parece poco, pero si tenemos en cuenta que una Raspi consume aproximadamente 1/30 parte (no un tercio, sino un “treintavo”), podemos ver como pasamos a consumir apenas 2€/año. Si le añadimos un disco duro externo puede aumentar un poco, pero en cualquier caso apenas llegaríamos a los 5€.

Tu propio Dropbox/Servidor

owncloud_logo

Otra de las posibilidades es hacer que nuestra Raspi haga las veces de nube personal, de forma que nadie más que nosotros tendrá nuestros datos, y podremos acceder a ellos desde cualquier parte.

Este uso tal vez no es tan extendido como los otros dos, ya que aunque la idea suena muy bien (y como prueba para toquetear un poco es interesante), tiene también sus inconvenientes: por una parte dependemos de que nuestra Raspi esté en marcha para poder acceder al contenido, lo que si por lo que fuera se va la luz o la Raspi se queda sin conexión a Internet, no podremos acceder a los datos. Otro problema es el tema de las copias de seguridad; servicios como Dropbox o Google Drive tienen replicados los datos en distintos servidores para evitar pérdidas accidentales, e incluso poder recuperar archivos borrados por error, cosa que nosotros no tendremos, a no ser que nos montemos a parte un sistema de copias de seguridad, lo que ya hace más complicado el tema de crear nuestra propia nube privada.

Aquí volvemos otra vez al punto del consumo, ya que en esta ocasión si decidimos montar nuestra propia nube, debemos tener disponibilidad 24/7.

Centro de domótica

raspiiot

Sí, también podemos convertir nuestra casa en una casa inteligente. Con una Raspi sin más, gracias a sus 40 pines GPIO y a su posibilidad de conectar una cámara, ya nos permite ciertas cosas como montar nuestro propio sistema de vigilancia, o hacer que se abra la puerta del garaje si se lo indicamos desde el móvil, o incluso mediante una etiqueta NFC, pero eso ya son usos mucho más específicos que requieren de un mayor conocimiento del tema. Otras opciones son las de poner en marcha la cafetera a las 6 de la mañana o hacer un dispensador de comida automático para nuestro perro/gato.

Aún así, ahí está por si tenemos tiempo para invertir, y aunque requiera más trabajo y “sabiduria” es tal vez uno de los usos más extendidos que se le da a una Raspi.

Como apunte, en el departamento de IT de mi facultad tienen un proyecto con Raspi + Arduino que se encargan de monitorizar y analizar la calidad del aire de Barcelona. El coste de estos aparatos, más los sensores pertinentes, creo que no sobrepasa los 100€, frente a los 600/700€ que puede costar un sensor “de verdad”, y las mediciones son más que acertadas.

Una inversión que vale la pena

raspiEstos son algunos de los usos que encontramos a la Raspi, tal vez los más comunes, pero las posibilidades son casi infinitas y cada uno puede encontrarle un uso diferente, solo es cuestión de ponerse. Y si os gusta todo este tema y os pica la curiosidad yo os recomiendo que os hagáis con una, y si podéis adquirir un pack que incluya algunos componentes extras, mejor que mejor.

Puede que al principio no sepas qué hacer con ella, pero será suficiente con realizar alguna búsqueda en Google para encontrar miles de proyectos, algunos muy sencillos y otros realmente complejos, pero todo depende de la cantidad de tiempo que tengamos para dedicarle, y el grado de conocimiento que tengamos sobre la materia, pero seguro que alguna que otra cosa podréis hacer, y luego ya estaréis pensando en la siguiente, y si os hacéis con un Arduino, más aún.